Ana Milán compagina las series ‘Física o Química’ y ‘Fibrilando’
“Soy muy romántica”
Tiene tanto genio como en la tele, pero también muchas ganas de amar.

Tan bromista e irreverente como la doctora Victoria de la Vega en Fibrilando, de Telecinco, y tan firme como Olimpia, la ex directora del Zurbarán en Física o Química, de Antena 3. Así es Ana Milán, feliz por trabajar en dos series en los tiempos que corren.
-Acabas de estrenar la serie Fibrilando. ¿Qué ha cambiado respecto a Camera café?
-Todo. Ya no es una empresa, ahora estamos en un hospital, unas plantas más abajo de la oficina.
-Y, ahora, Victoria de la Vega es doctora…
-No, no. Discúlpame, un poquito de respeto que soy internista cirujano jefe. De doctora, nada. Soy la mandamás del mundo mundial.
-¿Y continuarás poniendo firme al personal?
-Pues un poco menos. Me parece que ya no mando tanto… Supongo que también me divertirá que se carguen a los pacientes. Estoy más en un plan de pensar: ‘Vaya pandilla de gentuza’.
-¿Ya no te vas enfadar?
-Me enfado menos. De hecho lo pedí porque a este paso no voy a encontrar novio en la vida. Me estoy creando una fama (ja, ja, ja)…
-¿Es cierto que los actores estáis haciendo una porra a ver qué colectivo sanitario protesta antes?
-Está hecha: 20 euros cada uno (ja, ja, ja). Sinceramente, creo que el humor de Fibrilando va tan lejos, es tan heavy, que nadie puede llegarse a molestar. Es como si en tiempos de Gila el Ejército hubiera protestado por sus chistes.
-Sois más irreverentes que en la anterior tira cómica.
-Es un humor más negro. Hay veces que, en casa, leyendo el guión, pienso: ‘¡Pero cómo vamos a decir esto!’. Yo soy muy sensible, me impresionan estas cosas.
-¿Cómo llevas estar en dos series a la vez?
-No me lo planteo. He estado cinco temporadas con Camera café y cuatro con Física o Química. Siempre lo he hecho, desde Yo soy Bea, y en estos tiempos… La verdad, no puedo más que dar gracias.
-¿Algún proyecto más?
-A finales de año empiezo a rodar una película a las órdenes de Maxi Valero, seguir criando a mi niño, atender a mis amigas cuando las dejan sus novios, muchísimas cosas…
-¿Eres romántica?
-Eso es lo que me pierde. Pero estoy en vías de dejarlo, la existencia me iría mucho mejor.
-¿Y cómo lo haces?-Diariamente trato de convencerme de que debo ser más práctica, y no me sale, es inevitable.
-¿Eres tan dura como tus personajes?
-Me enfado muy poco. Una o dos veces al mes me hincho a llorar y al rato se me pasa.